dilluns, 9 de febrer de 2009

Julio César



El día 13 de julio del año 100 a.C., hace 21 siglos, nacía Cayo Julio César. Su trayectoria vital y política marcó un hito tan trascendental en la historia de Occidente que todavía conocemos por su nombre, Julio, el mes de su nacimiento.
En el siglo II a.C., Roma se había convertido en la gran potencia dominadora del Mediterráneo. Cuando nació César, la República romana tiene como provincias en el Mediterráneo Occidental la Hispania Ulterior y la Citerior, la Galia Narbonense y la Cisalpina, Cerdeña, Africa y Sicilia. En el Mediterráneo Oriental, la Iliria, Macedonia, Acaya, Asia y Cilicia han sido sojuzgadas por las poderosas legiones de Roma.

Gracias a una potente armada y organización militar, Roma ha logrado extender su control alrededor de un mar que considera propio, el Mare Nostrum o Mediterráneo. Sus legiones y barcos, además, llevan la cultura y el estilo de vida romanos por buena parte del mundo conocido. Mediante las guerras de conquista, Roma podía mantener contentos a sus ciudadanos, además de ofrecerles un medio de ganarse la vida.

Julio César pertenecía a una familia patricia que hacía llegar su ascendencia hasta la propia diosa Venus. Sobrino político de Cayo Mario, le tocó vivir la turbulenta dictadura de Sila, de cuya represión alcanzó a escapar. En el año 60 a.C. César logró su primer gran triunfo político, al asociarse con Pompeyo y Craso para formar el primer triunvirato. Un año más tarde, César obtiene por cinco años el gobierno de las Galias Cisalpina y Narbonense, además de la Iliria. Como procónsul, al mando de cuatro legiones, César emprendió su gran labor desde el punto de vista militar, la conquista de toda la Galia.

La conquista de las Galias llevó ocho años de guerra ininterrumpida. En el año 58 a.C., César, tras vencer en Lugdunum, derrotó a los helvecios en Bribacte, dirigiéndose hacia el Rin. En el 57 somete a las tribus belgas, fundamentalmente a los nervios. Un año después marcha sobre Bretaña y derrota a los vénetos, aplastando más tarde a los aquitanos. En el año 55 cruza el Rin por vez primera, desembarcando algo después en Britania. En el 52 los galos, acaudillados por Vercingétorix, vencen en Gergovia, aunque son derrotados en Avaricum. No obstante, el último obstáculo para César estaba en la ciudad de Alesia....




Cayo Julio César es probablemente la figura más identificada con la gloria y el poder de Roma. Excelente orador, genial escritor, inteligente político y eficaz administrador, todos estos méritos quedan, sin embargo, ensombrecidos por sus excelentes dotes como militar y estratega.

Hijo de la civilizada Roma, César contribuyo a extender por el mundo conocido, bien que por la fuerza de sus legiones, el prestigio y la cultura romanas. César continuó con un proceso de expansión imparable, por el que en apenas 60 años fueron añadidas nuevas provincias a los dominios de Roma, haciendo del Mediterráneo un mar propio.

Su teatral asesinato a manos de su hijo Bruto, entre otros conjurados, pone el punto final a la vida real del personaje, pero es el punto de partida para la leyenda, con episodios casi míticos como el paso del Rubicón o su relación con la enigmática Cleopatra.




Moneda con la efigie de César.
Julio César.
Armadura de oficial romano procedente de Rodas.
Oficiales y pretorianos.
Cota de malla (Reconstrucción).
Casco de un capitán de la IX Legión Claudia.
Armadura de un soldado (Reconstrucción).
Centurión y soldado.
Estatua de un soldado con pectoral.
Asesinato de César ante la estatua de Pompeyo.
Alegoría de César.
Rendición de Vercingétorix ante César.

1 comentari:

Javier Cercas Rueda ha dit...

A falta de leer las cinco novelas de Colleen McCullough y las serias biografías de Carcopino y Goldssworthy, y descartadas otras cosas más flojillas sí leídas (Gallo, Shakespeare o Eslava Galán), me quedo con estos:

Vida de los doce césares, de Gayo SUETONIO TRANQUILO (S. I ddC)
Querido Bruto, de José Ramón AYLLON (1999)
Los idus de marzo, de Thorton WILDER (1948)

En primero me encanta por el estilo, por ser una fuente cercana y por que, de paso, aprendemos todo lo esencial sobre la familia Julia-Claudia y demás césares. El segundo es una novelita breve y sencilla, perfecta introducción al mundo romano. Es insuficiente, pero la he recomendado mucho pues actúa de reclamo infalible de otras lecturas. La tercera es una novela epistolar deliciosa, llevada técnicamente con virtuosismo, imprescindible.