Tengo 45 años, como gorila tendría 25, y estaría en la mitad de mi vida. Nací en Barcelona. Estoy casado y tengo un hijo. Los grandes simios pueden decirnos todo acerca de nuestro pasado y mucho sobre nuestro
futuro. He disertado para la Fundació de Suport a la Recerca.
LA VANGUARDIA 05/01/2012

... Entonces uno de los chimpancés fue a llenarse la boca de agua y volvió y la escupió en el tubo hasta que la comida salió flotando y la extrajo con facilidad.
Es pensamiento lateral, efectivamente, lo que denominamos thinking outside the box (pensar fuera de la caja).
Les pones comida en una caja; les das una rama y la sacan. Les quitas la rama y entonces la sacan con una pelota. Les quitas la pelota y entonces descubren una puertecita y la sacan otra vez. Les cierras la puerta y van a por una cuerda y... ¡vuelven a sacarla!
Defina inteligencia.
¿Cree que la inteligencia es capacidad de aprender? Pues entonces sí son inteligentes.
Son capaces también de solucionar desafíos sociales y políticos.
Forjan alianzas estables en el grupo para conseguir objetivos de poder; se alinean en bandos y toman partido. Con estrategias.
En cada grupo hay un macho dominante y un desafiador más joven que aspira al puesto. Pues bien, hemos descrito cómo un tercero, aún más joven, fue lo bastante hábil para no enfrentarse al macho alfa dominante –le hubiera dado una buena tunda–, pero sí a los aliados del macho alfa...
Dos años después, al fin –el reloj biológico no perdona– el desafiador venció al alfa.
Sólo políticamente: dejan de temerlo y por tanto de obedecerle. Lo ignoran.
Pero, poco después, aquel macho tercero, que había sabido esperar su oportunidad y ya era mayor y fuerte, se vio capaz de desafiar al segundo y lo venció.
Otra táctica que usan cuando se encuentran en desventaja es inventarse un enemigo exterior, porque, ante una amenaza externa, el grupo olvida sus disputas y recupera inmediatamente la cohesión.
El chimpancé asediado por los suyos simula haber visto un leopardo. Y logra que le crean, evitándose así una derrota segura.
Se ha observado cómo un bebé quería mamar y tenía a su madre ocupada en el cortejo con un macho y simuló que el cuidador le agredía para que mamá acudiera en su auxilio. Entonces se abalanzó sobre sus ubres.
Otro chimpancé joven quería participar en un ensayo –les encantan– y, como su sitio estaba ya ocupado, arrastró a un pequeñín, para que acudiera la madre y poder ocupar a la carrera su sitio.
Tienen flexibilidad cognitiva. Saben adaptarse con soluciones nuevas a los desafíos del medio social y natural. Por eso es apasionante estudiarlos: en ellos ves cómo fuimos.
Si aprendemos sobre ellos, sabremos más sobre nosotros.
Sí. La venganza es útil, porque supone un aviso de qué sucederá a quienes atenten contra ellos o sus intereses.
Uno de los grandes desafíos para el primatólogo es precisamente descubrir el punto en que empezamos a ser humanos.
Ellos no la expresan, pero la tienen en cuenta: guardan un útil –una ramita– para utilizarla en una tarea que van a hacer mañana.
No hacen planes de pensiones, pero es un principio.
...
Una gran ventaja cognitiva es nuestra capacidad de generar significado simbólico. ¿Ve este boli?
Cualquier niño sabría que si lo muevo así: zuuuuuuummm, ya no es un boli, es un cohete que asciende al cielo... Un simio, no.
Tienen capacidad de referencia desplazada. Pueden referirse a un objeto no presente, por ejemplo, un palito y traerlo.
Comunicación. Los simios sólo expresan lo necesario. No vendrán con el boli y te dirán: ¡Mira, papá, qué bonito! Y no pueden coordinar juntos planes de futuro. Son sociables y sociales, pero no alcanzan la complejidad e intensidad de nuestro contacto emocional.
Ellos tienen personalidad: cada uno la suya, pero no nuestra identidad. La clave está en la memoria: me pregunto si un simio recuerda su niñez como nosotros recordamos el día en que los Reyes nos trajeron la primera bicicleta.

