divendres, 9 maig de 2008

EL MEGALITISMO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

Fuente:

http://www.antropos.galeon.com/html/MEGALITICO.htm



EL MEGALITISMO EN LA PENÍNSULA IBÉRICA

LA ARQUITECTURA MEGALÍTICA PENINSULAR

Los prehistoriadores españoles consideran que la Edad de los Metales en la Península Ibérica se produce en la llamada Cultura de los Millares o Bronce Antiguo, aunque en ningún yacimiento de esta cultura se ha hallado bronce, pues sólo han aparecido objetos de cobre.

Este periodo comienza a mediados de III milenio y comienzos del II, y su duración es muy variable.

DOLMEN DE CHOZA DE LA HECHIZERA , EN ELVILLAR, ALAVA

La introducción de la metalurgia del cobre en la Península se ha puesto en relación con la expansión occidental de los prospectores de mentales egeo - anatólicos. Estos establecerían sus focos iniciales en Almería y desde ahí hacia zonas ricas en cobre, plata y estaño. Estos grupos trajeron consigo el rito funerario de los enterramientos colectivos en sepulcros megalíticos y en cuevas artificiales, rito que denuncia nuevas concepciones religiosas. Por lo tanto, no se puede hablar pues de una cultura megalítica como tal, sino de una arquitectura megalítica, que abarca desde los sepulcros circulares almerienses a los poligonales portugueses.

La arquitectura megalítica tiene en común un fin y es el de servir se sepulcro colectivo. Los mas grandes monumentos se hallaron en Andalucía occidental. En la Península podemos establecer tres grandes divisiones:

SEPULCRO DE CORREDOR

consta de cámara funeraria de planta circular, poligonal o cuadrada y con corredor de acceso a la misma. Las paredes pueden estar formadas por losas puestas en pie llamadas ortostatos o por pequeñas piedras. Las cubiertas pueden estar hechas de grandes losas o por la asociación de hiladas que formarían una falsa cúpula.
En este tipo de sepulcros podemos distinguir:
* Los formados con piedras pequeñas y cubiertos con el sistema de falsa cúpula (Cultura de los Millares).
* Los que tienen grandes piedras en la cubierta y en las paredes Cueva de la Viera (Antequera). A veces son muy impresionantes como el Dolmen de Matarrubilla (Sevilla) o el Dolmen de la Pastora (Huelva).

DOLMEN DE LA CUEVA DE LA MORA,  JABUGO , HUELVA

SEPULCRO DE GALERÍA O GALERÍA CUBIERTA

El corredor y la cámara no están diferenciados. tienen forma de una galería rectilinea de paredes paralelas. A este tipo corresponden los más grandes monumentos de esta arquitectura megalítica: Cueva de la Menga (Antequera) o el Dolmen Soto (Trigueros, Huelva).

AJUAR ENCONTRADO DENTRO DEL DOLMEN DE LA MORA, JABUGO . HUELVA

1.3. DOLMEN

Es el tipo de sepultura megalítica más simple. Consta de una cámara sepulcral sin corredor que puede adoptar diversas formas. suele estar recubierto por un túmulo.
La unidad de la arquitectura peninsular megalítica la hallamos en el ritual funerario caracterizado por el tipo de enterramiento de inhumación colectiva. La enorme área de difusión de este tipo de enterramientos, que se extiende por las costas mediterráneas y atlánticas europeas ha llevado a los investigadores a buscar un parentesco entre las distintas manifestaciones megalíticas y ha dado lugar a diferentes teorías.

TEORÍAS SOBRE EL ORIGEN DEL MEGALITISMO

Escuela Clásica: Cartailhac admitía el nacimiento de estas construcciones en los dólmenes sencillos y sin túmulos de las regiones de Beira y Trasos - Montes en Portugal. Luego pasaría en el Eneolítico al Alentejo y el Algarbe, penetrando en España por Andalucía con los sepulcros de galería y los de corredor.
Esta teoría evolucionista, sostenía que los dólmenes simples evolucionarían dando lugar a los dólmenes de que tenían corredor. Dando lugar posteriormente a las tumbas de falsa cúpula y por fin a las cistas con losas.

Los pastores asentados en el norte de Portugal y en Galicia serian los primeros constructores de dólmenes simples, basándose en:
* Los de sepulturas primarios que aparecen en el norte, faltan en el sur.
* El utillaje, de derivación mesolítica que acompañaba a los dólmenes y que se encuentra hasta los últimos tiempos.
* La aparición de cerámica sin decorar propia de estos pueblos en algunos sepulcros mesolíticos.
En Europa pronto hubo diferencias sobre esta teoría y los prehistoriadores se dividieron en dos tendencias: Occidentalista y Orientalista.
En 1.939, Daryel Forde dio un gran impulso a la Escuela Orientalista, llegando a las siguientes conclusiones:
* Los materiales de los monumentos megalíticos peninsulares no demuestran una elaboración lenta, lo que exigiría un desarrollo local.
* Las construcciones hispánicas son producto de una degeneración, considerando que los grandes monumentos megalíticos andaluces son anteriores a los sencillos dólmenes portugueses.
* Faltan formas intermedias entre el primero y el último estado del desarrollo.

Si los dólmenes simples hubieran sido el origen de las construcciones megalíticas, su contextura seria homogénea, pero aunque hay uniformidad entre el SE y el S, contrastan con los dólmenes sencillos y de corredor del Norte.

Se han sucedido cantidad de teorías sobre el origen evolucionista - orientalista o bien occidentalista evolucionista del megalistismo ibérico. Ambas teorías tiene parte de razón. Parece que el "Tholos", atendiendo a su distribución hispana y mediterránea tiene raíces orientales, de la misma manera que las cuevas artificiales. Así pues, parece que el megalistismo peninsular no es de origen exclusivamente occidental - portugués.
El Alentejo y Extremadura podrían ser el foco difusor del megalitismo hacia el suroeste hispano, y siguiendo el Guadalquivir hacia el sureste. Esta influencia también se habría desviado hacia Salamanca, Zamora y Galicia. Galicia a su vez influirá en Salamanca, Asturias y el sur de Burgos. Los grupos pirenaicos vasco - navarro y catalano - aragoneses también parecen relacionados con Portugal más que con el Sureste a través de la Cuenca del Duero y del Ebro dada la laguna oriental levantina.
Naturalmente nos estamos refiriendo solamente a los sepulcros megalíticos, no a las estructuras funerarias también colectivas de los "tholoi" que se hallan en Almería, Guadalquivir y Tajo, las cuales son de influencia mediterránea.
La ausencia de megalitos o derivados en la zona centro - oriental hispana es un argumento a favor del origen noroccidental.

LAS ÁREAS CULTURALES

La distribución del megalitismo en el viejo mundo es verdaderamente amplia, extendiéndose por toda la cuenca Mediterránea, Escandinavia, Crimea, Cáucaso y especialmente Iberia, Francia, Islas Británicas e Irlanda. Las causas de esta difusión no son debidas a causas geográficas o económicas. Mas bien habría que pensar en que son causas humanas de las que no tenemos conocimiento.
Desarrollo de las áreas culturales:
* Grupo del sureste. Cultura de los Millares.
* Grupo megalítico occidental.
* Grupo megalítico pirenaico.

GRUPO DEL SURESTE. CULTURA DE LOS MILLARES

Los millares es un poblado fortificado situado en un promontorio en la provincia de Almería.
Es el grupo mas rico y complejo demostrando una acusada personalidad. Distinguimos dos fases, la primera se caracteriza por estructuras circulares de pequeñas dimensiones que apenas alcanzan los dos metros de diámetro. La segunda fase tiene una mayoría de estructuras circulares y con diámetros que alcanzan los 4 metros y da lugar a una fase 2ª - 3ª en que predominan las estructuras rectangulares que llegan a los 5 metros de eje con corredor.

CULTURA DE LOS MILLARES

La mayoría de los sepulcros eran "tholoi" con corredor, también había sepulturas en cuevas, así como construcciones circulares y sin corredor.
Dada la personalidad de este yacimiento, podemos hablar de una cultura de los Millares y podemos hablar de una fase A, anterior a la aparición del Campaniforme y una fase B con la aparición de vasos Campaniformes.

CULTURA DE LOS MILLARES

A parte del poblado ya descrito, hallamos asentamientos similares en otros puntos del SE de España y de la costa occidental portuguesa, sobre todo en la desembocadura del Tajo, que son pequeños poblados fortificados y sus necrópolis suelen ser "Tholos".
La aparición de ciertos objetos relacionados con la fundición del cobre demuestra la existencia de una metalurgia de este metal. Estos poblados demuestran la conexión con el Mediterráneo Oriental, relacionados con los prospectores de metal.

GRUPO MEGALÍTICO OCCIDENTAL

Es el peor sistematizado. Comprende una serie de manifestaciones extendidas por Huelva, Portugal y Extremadura. De allí el megalitismo llega a Salamanca y penetra por la cuenca del Duero y también por la del Tajo. Se cree que bajo el influjo de los prospectores de metales orientales nacieron todos estos poblados.
Los tipos de tumbas más comunes son los sepulcros megalíticos (dólmenes, sepulcros de corredor, y galería cubierta), hay también "Tholoi", aunque más imperfectos, así como enterramientos en cueva de caracter colectivo.
La cerámica hallada recuerda a la de los Millares. Un poblado de singular importancia es el de Vilanova de San Pedro (Portugal)
En Vilanova I se han hallado cerámica y otros objetos procedentes del Mediterráneo Oriental.
Vilanova II comienza en 1.800 a.C. y se caracteriza por la aparición del vaso Campaniforme.

A pesar de las diferencias regionales hay una gran uniformidad en todos los poblados y no puede considerarse fruto de la evolución de las culturas neolíticas locales, ni de una invasión amplia de la Península por nuevas gentes , ya que los hallazgos de estos poblados difiere de otros yacimientos contemporáneos cercanos a ellos. Más bien son el resultado de una colonización con asentamientos aislados y en realidad es difícil de saber si esta cultura fue creada por los pueblos de Oriente que traen la metalurgia y las sepulturas megalíticas, o bien si fue sólo una asimilación por parte los indígenas locales de determinados elementos culturales, entre otros las sepulturas megalíticas.

Dada la dificultad de establecer si los diversos asentamientos son de origen oriental o locales, podemos decir en general que aquellos asentamientos tipo "Tholos" son orientales.
En el suroeste el megalitismo parece de origen alentejano y extremeño.
En Huelva prevalece el sepulcro de corredor (Zalamea la Real).
Las galerías cubiertas en el Suroeste no son costeras, sino más bien de interior y podemos pensar que los grandes corredores correspondientes a galerías cubiertas son occidentales (Casa Bermeja. Málaga).

CUEVA DE MENGA,  DOLMEN UTILIZADO COMO SEPULCRO, MALAGA

La cueva artificial adquiere densidad en las cuencas bajas de los grandes ríos (Tajo, Algarve en relación con el Guadiana y el Guadalquivir). Aunque también en las cuevas se ha querido buscar una conexión mediterránea.

El rico megalitismo alentejano y extremeño será el núcleo de expansión hacia el N y S peninsular, organizándose grupos en Salamanca, Zamora, etc. y quizás hacia Vasconia a través de Burgos. Tendríamos entonces dos vias de expansión de los megalitos occidentales hacia el Este, una septentrional y otra meridional. Con un vacío centro - oriental.
En la zona sur occidental aparte del megalitismo alentejano - extremo, encontramos otros monumentos tipo Tholos como el conjunto de Gandul (Sevilla) que presenta tholoi y galerías cubiertas en simbiosis.

También en Antequera (Cueva del Romeral) es un Tholos, sin embargo también en Antequera la cueva de la Menga es una galería cubierta, lo mismo que la de la Viera. En Sierra Morena abundan las galerías cubiertas.
En general parece que conviven el megalistismo de origen alentejano - extremeño con el oriental que se manifiesta en los Tholos.

GRUPO MEGALÍTICO PIRENAICO

Presenta una gran unidad, derivada de la identidad de las formas culturales que se nos ofrecen desde los hallazgos vascos a los del Pirineo Navarro y Aragonés hasta los dólmenes del N de Cataluña.

Los tipos de tumbas más extendidos son los dólmenes y cistas. Estas suelen ser reducidas, de unos dos metros de longitud, algo menos de anchura y 1,5 m. de altura máxima. Están formadas por 3 ó 4 losas aparte de la cubierta, que suele ser de mayores dimensiones. Hay también sepulcros de corredor y de galería. No se conoce la técnica de la falsa cúpula. Parece que en esta cultura pirenaica fueran los sepulcros de corredor, a veces con cámaras de grandes dimensiones como los del Alto Ampurdán.

Más avanzados parecen las galerías cubiertas como en Torrent (Tarragona). Aparecen vasos Campaniformes sencillos.

El tercer momento seria el de las cistas, sobre todo en el Segre, con piezas de metal, ámbar etc. que corresponden al periodo argárico.

DOLMEN DEL VALLE DE HECHO, HUESCA

La cultura megalítica catalana aparece en un momento paralelo o posterior al apogeo de los Millares y perdura hasta el final de la Edad del Bronce.
Tal vez en la personalidad de la cultura megalítica, además de la geográfica, pudo existir una realidad étnica originariamente mediterránea.

Parece seguro que el megalitismo se introdujo en la cultura pirenaica desde las islas del Mediterráneo Central, donde ya se inhuman colectivamente en cuevas sepulcrales y sobre todo desde el sur de Francia, donde arraigó fuertemente.
Después recibió el influjo del Vaso Campaniforme en época temprana del megalistismo y evolucionó recibiendo influencias de distintos lugares.
De hecho, los sepulcros más monumentales con corredor y cámara megalítica o los de galería cubierta, así como los sepulcros en cuevas artificiales se agrupan en las regiones cercanas a la costa mediterránea, donde los recién llegados aportaron con mayor fuerza y en el momento más antiguo, mientras que el resto del área pirenaica se usó más frecuentemente la cista megalítica.

Parece que es en el Alto Ampurdan donde se encuentra el núcleo más antiguo, de ahí pasó al norte de Cataluña y Aragón. En general, los núcleos propiamente pirenaicos adoptan formas empobrecidas o simplificadas de estas sepulturas megalíticas.

La zona vascongada ofrece una gran riqueza de monumentos megalíticos y es posible que recibieran contactos del centro portugués a través de Galicia y Asturias.

Frente al origen septentrional y directamente mediterráneo de los dólmenes pirenaicos, hay que admitir también un origen meridional almeriense para la mayoría de los elementos del ajuar que estos monumentos presentan
A parte de los tres grupos estudiados anteriormente merecen atención el Noroeste peninsular y Baleares.

NOROESTE PENINSULAR

Faltan datos sobre los megalitos, ajuares etc. para establecer conexiones para establecer conexiones peninsulares. Los megalitos gallegos, llamados "antas" o "arcas" se dividen en dólmenes propiamente dichos y en sepulcros de corredor poligonales o circulares.
Abundan los túmulos (mamoas) con plantas circulares y ovales construidos de piedra y tierra, ocasionalmente delimitados por un anillo de piedras.
Los dólmenes más simples parecen los más primitivos, según la pobreza de sus ajuares.
Una característica de los dólmenes gallegos y asturianos es la decoración pintada o grabada en una veintena de monumentos.

BALEARES

Es un área megalítica que está fuera del ámbito peninsular y presenta una serie de construcciones monumentales de gran perfección técnica, y que plantean un interesante problema cultural y cronológico. Parece que su origen es la misma corriente que originó la de los millares.

Lo más notable son sus construcciones y sepulturas, estas últimas en grandes cuevas artificiales que se obtenían excavando en la arenisca y en las calizas de Mallorca largas cavidades. en Mallorca y Menorca son numerosas estas cámaras subterráneas, algunas se pueden fechar al comienzo del segundo milenio a.C.

TAULA DE TORRALBA D'EN  SALORD

La cerámica es de un tipo más especial con vasos carenados y ovoides, también aparecen puñales de bronces.
Parte de este instrumental, aparte de baleares, se encuentra en las demás culturas megalíticas de occidente.

Los grandes monumentos talayóticos (torres de planta cuadrada o circular, y sección troncocónica o piramidal) se levantaron en piedra seca y aparejos megalíticos. Debieron de ser originarios de la corriente megalítica mediterránea.

Otro monumento es la "taula" que es una gran losa apoyada en otra en forma de "T". Las navetas son otra construcción típica balear. Las más monumentales se encuentran en Menorca, levantadas sobre una planta en forma de nave, en uno de sus extremos ofrece una cámara dividida interiormente en dos o tres naves. A su interior se llega por un estrecho corredor.

TAULA DE TORRELLISÁ VELL, BALEARES

Los creadores de la cultura megalítica balear debieron de sentir la inseguridad de los isleños y construyeron para su seguridad y la de sus rebaños enormes recintos amurallados con grandes piedras.
Los objetos aportados por la cultura talayótica son variados y abundantes, pero de difícil interpretación. son posteriores a los fenómenos megalíticos peninsulares.

CRONOLOGÍA

Según Almagro, en el Cicládico primitivo y Minoico II , III (2.400 - 2.000 a.C.) se desarrollaron en el Egeo los sepulcros excavados en la roca que originarían las sepulturas colectivas subterráneas de cámaras y corredor, que desembocan el los "Tholoi" micénicos.
La Península Ibérica recibió de Creta y las Cícladas, no sólo las primitivas e iniciales sepulturas de tipo "Tholos" como las de los Millares, sino que desde el área micénica llegaron más tarde a los grandes centros del valle del Guadalquivir las grandes estructuras como la de la Cueva del Romeral del tipo "Tholos" micénico.
Para este autor, nuestra cultura megalítica comienza en una fecha algo anterior al 2.000 a.C. y representa el inicio del periodo llamado periodo I Hispánico, llamado por otros "Theolítico" o "Calcolítico", con metalurgia del cobre sin estaño.
Se pueden establecer dos periodos, A y B, en ellos el único elemento cronológico válido es la aparición del Vaso Campaniforme a comienzos del II milenio, que se presenta en los enterramientos y en los corredores cuando las cámaras ya estaban llenas de sepulturas. Su finalización es irregular. Le sigue la Cultura del Argar que fecha su comienzo en la aparición de las cuentas de collar de pasta vítrea en Fuente Álamo (Almería), poblado característico del Bronce Medio (1.400 - 1.500 a.C.