divendres, 2 d’octubre de 2009

El último valle



TITULO ORIGINAL The Last Valley
AÑO 1970
DURACIÓN 129 min.  
DIRECTOR James Clavell
GUIÓN James Clavell (Novela: J.B. Pick)
MÚSICA John Barry
FOTOGRAFÍA John Wilcox
REPARTO Michael Caine, Omar Sharif, Florinda Bolkan, Nigel Davenport, Per Oscarsson, Arthur O'Connell, Madeleine Hinde, Yorgo Voyagis
PRODUCTORA Coproducción GB-USA

SINOPSIS: Ambientada en la Guerra de los Treinta años, en 1641. Durante uno de sus viajes, Vogel, un antiguo profesor, llega a un apacible pueblo en un precioso valle que no ha sido afectado por la guerra que asola los alrededores. Un ejército de mercenarios también lo descubre, y acepta la oferta de Vogel de quedarse a pasar el invierno a cambio de proteger el pueblo. Pero el estilo de vida de los mercenarios choca con los habitantes del pueblo y aparece la violencia... (FILMAFFINITY)


El último valle es una película extraña, y por varias razones. En primer lugar, por el marco en que se desarrolla la acción, insólito en la cinematografía: la historia acontece en Alemania, durante la conocida como Guerra de los Treinta Años.


En segundo lugar, es un proyecto personal emprendido por James Clavel, un escritor de best-sellers al que le picó el gusanillo cinematográfico y, tras varios guiones, se lanzó a dirigir. El último valle no fue su primera película como realizador -en realidad, su fracaso comercial la convertiría en la última- pero sí su película más preciada, al implicarse en todos los aspectos artísticos, e incluso financieros, de la misma. Entre los libros de Clavell destacan Shogun o Tai Pan, donde la predilección por el relato histórico y los escenarios exóticos también está presente, como en la historia que nos ocupa.


Y en tercer lugar, por el tratamiento de la historia que otorga el director: una puesta en escena fría y distanciadora caracteriza al largometraje, que quizá encaja mal con la transformación emocional que sufren sus personajes; a lo largo del metraje de la cinta, los protagonistas demuestran poco a poco sus sentimientos, como si la temperatura y el paisaje del valle que los resguarda les contagiara. En efecto, el valle despierta las emociones más profundas, entumecidas por la desolación y miseria exterior. Es el Shangri-La soñado, hecho del que es bien consciente el Capitán, cuya metamorfosis es evidente: una vez que ha descubierto el paraíso, decide defenderlo a costa de su propia vida y, de hecho, vuelve al valle para morir en paz.


Michael Caine interpreta con convicción a este guerrero nato, lacónico y aparentemente insensible, al que su inteligencia y carencia de escrúpulos le han mantenido vivo en un conflicto inacabable. Es el hombre de acción, frente al Vogel de Omar Sharif, un observador que, sin embargo, tiene en común con el Capitán su condición de superviviente en un mundo en descomposición. No obstante, los acontecimientos dramáticos que sobrevienen con la llegada de los mercenarios obligarán a Vogel a tomar un papel más activo y a establecer una curiosa alianza con el Capitán para salvaguardar el valle.


La mirada más crítica de Clavell es para los caracteres que encarnan al orden establecido, los burgueses y la iglesia, verdaderos culpables del caos y la involución reinantes, sólo preocupados por difundir la sospecha, el oscurantismo y la traición para así mantener el statu quo.


En suma, El último valle es una película muy apreciable, oscura, original, ilustrativa de una época poco conocida, con una extraordinaria banda sonora de John Barry que la enriquece.


La cinta se resiente de un tratamiento visual algo plano y de una duración excesiva, pero que hubiera merecido mejor fortuna en el momento de su estreno y que aún no es tarde para reivindicar.
Ricardo A. Mariscal López (Madrid, España)